Institucionalización y transversalización
de la perspectiva de género en la UNAM



El proyecto






La Universidad Nacional Autónoma de México ha buscado, desde hace mucho tiempo y sobre todo en la última década, promover la transformación positiva de las relaciones entre los géneros mediante la docencia (sensibilización, capacitación y formación), la extensión, la vinculación, la difusión y la investigación. Ha impulsado distintas iniciativas en favor de la incorporación de la perspectiva de género en los ámbitos de nuestra sociedad, traduciendo los problemas sociales a lenguajes académicos que hacen visibles las inequidades que se presentan entre los hombres y las mujeres.

El proyecto Institucionalización y Transversalización de la Perspectiva de Género en la UNAM, elaborado por el PUEG y situado como uno de los procesos esenciales del Plan de Desarrollo Académico 2004-2007, comienza sus labores en 2004.

El Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) —tomando como referencia el concepto que utiliza Naciones Unidas para incorporar la perspectiva de género en todas sus políticas y programas— parte de la base de que la institucionalización de esta perspectiva debe constituirse en una herramienta integrada en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de cualquier tipo de acción planificada, incluyendo la legislación, así como la producción de información, políticas y programas, en cualquier área de la universidad.

Es importante señalar que el proceso de institucionalizar un tema y un enfoque de carácter transversal, como la perspectiva de género, requiere de cambios profundos en la política, la cultura y las prácticas de una organización y no solamente la adición de esta perspectiva a las condiciones ya imperantes. Es necesario, por tanto, un esfuerzo colectivo para vencer resistencias ideológicas y contar con el compromiso y la voluntad política de sus líderes.

El proyecto fue concebido como un proceso de largo alcance cuyo objetivo central es promover la equidad de género dentro de nuestra institución en todas sus estructuras académico-administrativas, en sus poblaciones, prácticas, procesos y funciones sustantivas. El reto es contribuir a la disminución de asimetrías, discriminación y marginación por motivos de género en la UNAM.

Desde sus inicios, este proyecto ha promovido importantes cambios en la comunidad universitaria y se ha posicionado a la vanguardia en los procesos a favor de la equidad en el ámbito de la educación superior a nivel nacional. Una de sus principales fortalezas es que ha contado con respaldo y apoyo institucional desde sus orígenes, como lo deja ver el hecho de que haya sido seleccionado como Libro Blanco en la gestión del Dr. Juan Ramón de la Fuente e integrado al Plan de Desarrollo Institucional 2008-2011 y 2011-2015 del Dr. José Narro Robles. En el mismo sentido, el proyecto de trabajo presentado por el Dr. Enrique Graue Wiechers, considera ampliamente acciones a favor de la igualdad de género en la UNAM

El proyecto de Institucionalización ha contado con distintas fuentes de financiamiento: la Administración Central de la UNAM, el Instituto Nacional de la Mujeres, el CONACYT, la Unión Europea a través del Proyecto Alfa III, entre otras. Sin embargo, gracias al financiamiento obtenido por concurso en la convocatoria de la Secretaría de Educación Pública, a través de la Subsecretaría de Educación Superior, correspondiente al programa Diseño y Aplicación de la Política Educativa con Perspectiva de Género, aprobado por la Cámara de Diputados para 2009, tuvo la posibilidad de desarrollar plenamente todas sus estrategias.

Institucionalización y transversalización
de la perspectiva género en la UNAM




Equidad de Género en la UNAM



















El proyecto de Institucionalización se planteó un gran reto: la mega campaña Equidad de Género en la UNAM, en la cual participó una enorme cantidad de personas y cuyos alcances y efectos han sido indudables. El eje articulador de contenidos fueron los resultados arrojados por los proyectos de investigación, a los que se dieron múltiples giros para acercarlos a la comunidad de manera sencilla y entusiasta.

El diseño creativo y la conformación de la estrategia de la Campaña las desarrolló Imaginería. Casa de Publicidad, bajo la dirección de Ana Guerra, en colaboración estrecha con el área de Comunicación del proyecto. El concepto rector se vinculó al sentimiento de pertenencia que ya existe en la comunidad universitaria: Igualdad entre mujeres y hombres, nuestra manera de ser Pumas.

Estudiantes, trabajadoras y trabajadores y personal académico de la universidad, de manera voluntaria, respondieron a la convocatoria emitida por el proyecto para representar a los personajes de la campaña, dándole un gran sentido de identidad unamita.

La Dirección General de Comunicación Social de la UNAM acompañó al proyecto a lo largo de esta ardua pero satisfactoria tarea realizada tanto en Ciudad Universitaria como en sus campus foráneos. También es importante mencionar el apoyo recibido de las direcciones generales de Atención a la Comunidad Universitaria, Servicios Generales, Obras y Conservación, entre otras.